¡Para los libros de historia! En otra hazaña cargada de sufrimiento y dramatismo, Argentina le ganó por 2-1 a Inglaterra en el clásico disputado en Atlanta y se clasificó a la final del Mundial 2026.
A los 55, Anthony Gordon abrió el marcador para los de Thomas Tuchel y fiel a su corazón a prueba de todo, los de Lionel Scaloni lo dieron vuelta sobre la hora con los goles de Enzo Fernández a los 85, con un derechazo desde afuera, y un cabezazo de Lautaro Martínez, tras un centro de Lionel Messi a los 92.
De esta manera, el campeón del mundo buscará revalidar su título este domingo 19 de julio, frente a España, en Nueva Jersey.
Un arranque caliente y un Bellingham desequilibrante para Inglaterra
El clásico no tardó en picarse. En apenas tres minutos, un manotazo de Enzo Fernández sobre Elliot Anderson provocó el primer tumulto. No quedaron ahí las discusiones. El partido se jugaba con la intensidad con la que se vivía afuera. A los 13, el arquero Pickford chocó a Giuliano Simeone para que le diera la pelota tras un offside.
El conjunto de Thomas Tuchel eligió atacar por la izquierda, sobre todo con Jude Bellingham y Anthony Gordon. Cuti Romero barrió de gran manera a los 4, cuando el futbolista de Real Madrid eludía rivales. Enzo Fernández le robó una pelota a Gordon en el borde del área y lo festejó como un gol. Paredes se tiró al piso para extirparle un balón a Bellingham y se lo gritó en la cara. Enzo cerró de gran manera y celebró el saque de arco.
A los 19, Kane abrió muy bien a la derecha, Rogers esperó la subida de James y Dibu Martínez se quedó con el centro rasante. Justo antes de la pausa de hidratación, la Albiceleste trató de ponerle un freno a la intensidad de los Tres Leones. Justo en la reanudación, llegó la primera conexión interesante de Argentina, pero Messi se interpuso en un pase para Enzo Fernández, que llegaba solo al área.
A los 32, tras un tiro libre pasado de Rice, Stones cabeceó apenas ancho. Mientras tanto, Bellingham, el futbolista más claro del partido hasta ese momento, era el receptor de todas las faltas. Dibu Martínez tuvo que volar a los 35 para despejar un peligroso tiro libre desde la izquierda.
En su primera gran intervención, Messi apiló rivales como muñecos a los 36 y provocó la amarilla de Anderson. Dos minutos más tarde, Enzo Fernández encontró una pelota suelta fuera del área y su remate pasó muy cerca del ángulo derecho de Pickford.
En el tramo final de la primera mitad, Inglaterra recuperó el control siempre con Bellingham como factor desequilibrante. Por un agarrón a Jude, terminó amonestado Licha Martínez.



