NUEVA YORK.- La Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) de Estados Unidos aprobó una ampliación de uso de Casgevy, una terapia génica basada en edición genética, para pacientes de dos años o más con enfermedades de células falciformes con crisis vasooclusivas recurrentes o con talasemia beta dependiente de transfusiones.
La decisión representa un nuevo paso para una de las primeras terapias basadas en CRISPR/Cas9 autorizadas por la FDA.
Hasta ahora, Casgevy estaba aprobado para pacientes de 12 años o más con esas mismas condiciones.
Con la aprobación complementaria, niños más pequeños podrán ser considerados para esta opción terapéutica, siempre bajo evaluación médica especializada y en centros con capacidad para administrar tratamientos de alta complejidad.
La FDA destacó que se trata de la primera terapia génica aprobada para pacientes desde los 2 años con enfermedad de células falciformes.
La enfermedad de células falciformes es un trastorno hereditario de la sangre que afecta la hemoglobina, la proteína de los glóbulos rojos encargada de transportar oxígeno.
En esta enfermedad, los glóbulos rojos pueden adquirir forma de hoz, volverse rígidos y bloquear vasos sanguíneos pequeños.
Eso puede provocar episodios de dolor intenso conocidos como crisis vasooclusivas.
También puede causar anemia, infecciones, daño en órganos, accidentes cerebrovasculares y otras complicaciones graves.
La talasemia beta dependiente de transfusiones es otro trastorno sanguíneo hereditario.
En esta condición, el cuerpo produce niveles insuficientes o anormales de hemoglobina funcional.
Como resultado, muchos pacientes necesitan transfusiones regulares de glóbulos rojos para mantener niveles adecuados de oxígeno en los tejidos.
Casgevy, cuyo nombre genérico es exagamglogene autotemcel, utiliza células madre hematopoyéticas del propio paciente.
Primero, esas células se extraen del paciente.
Luego se modifican en laboratorio mediante la tecnología CRISPR/Cas9.
Después, se administran nuevamente por vía intravenosa en una dosis única.
La edición genética busca aumentar la producción de hemoglobina fetal, una forma de hemoglobina que suele predominar antes del nacimiento y que puede ayudar a compensar los defectos de hemoglobina presentes en estas enfermedades.
En pacientes con enfermedad de células falciformes, elevar la hemoglobina fetal puede reducir la formación de glóbulos rojos en forma de hoz y disminuir las crisis vasooclusivas.
En pacientes con talasemia beta dependiente de transfusiones, el aumento de hemoglobina fetal y de hemoglobina total puede reducir o eliminar la necesidad de transfusiones regulares.
Tratamiento no consiste solo en una infusión.
Antes de recibir Casgevy, los pacientes deben someterse a acondicionamiento mieloablativo completo.
Este proceso utiliza quimioterapia de alta intensidad para preparar la médula ósea y permitir que las células editadas se establezcan.
Esa etapa puede producir efectos adversos importantes y requiere seguimiento especializado.
Por eso, aunque Casgevy se administra una sola vez, el proceso completo puede durar meses e implica hospitalización, preparación, vigilancia y controles posteriores.
La FDA explicó que la seguridad y eficacia de Casgevy en pacientes de 5 a menos de 12 años con enfermedad de células falciformes se evaluó en un ensayo clínico con 11 participantes.
De los ocho pacientes evaluables para eficacia, todos alcanzaron el criterio principal: ausencia de crisis vasooclusivas graves definidas por protocolo durante al menos 12 meses consecutivos dentro de los primeros 24 meses posteriores a la infusión.
En talasemia beta dependiente de transfusiones, la seguridad y eficacia se evaluó en un ensayo con 15 pacientes de 5 a menos de 12 años.
Ocho de los nueve pacientes evaluables lograron independencia transfusional durante 12 meses consecutivos.
La duración media de esa independencia transfusional fue de 20.1 meses, según la FDA.
La agencia autorizó extrapolar los datos a la población pediátrica más joven, de 2 años o más, con base en las características del producto y los datos de los estudios clínicos.
Esa extrapolación permitió ampliar la indicación a niños desde los 2 años para ambas enfermedades.
Karim Mikhail, director interino del Centro de Evaluación e Investigación de Productos Biológicos de la FDA, afirmó que la decisión permite que pacientes pediátricos de tan solo 2 años accedan a una opción adicional para enfermedades debilitantes y potencialmente mortales.
También destacó el uso de programas de revisión acelerada, incluido el Programa Piloto de Vales de Prioridad Nacional del Comisionado de la FDA.
La aprobación se concedió 53 días después de la presentación de la solicitud y fue la octava seleccionada para ese programa piloto.
La FDA también otorgó a Casgevy designaciones de medicamento huérfano, terapia avanzada de medicina regenerativa y vía rápida.
La doctora Megha Kaushal, subdirectora interina de la Oficina de Productos Terapéuticos del CBER y hematóloga pediátrica, señaló que estas enfermedades representan una gran carga para niños y familias porque afectan el crecimiento, el desarrollo y la salud a largo plazo.
Kaushal sostuvo que intervenir más temprano puede reducir el riesgo de daño orgánico permanente y abrir una ventana importante para mejorar el futuro de estos pacientes.
Las reacciones adversas más frecuentes reportadas por la FDA incluyeron mucositis y neutropenia febril en pacientes con enfermedad de células falciformes y talasemia beta dependiente de transfusiones.
En pacientes con enfermedad de células falciformes también se reportó disminución del apetito.
La información de prescripción incluye advertencias sobre fallo en el injerto de neutrófilos, retraso en el injerto de plaquetas, reacciones de hipersensibilidad y riesgo de edición genómica fuera de objetivo.
Ese último punto se refiere a la posibilidad de que CRISPR/Cas9 produzca modificaciones no deseadas en regiones del genoma distintas al sitio previsto.
Aunque la terapia representa un avance importante, su uso exige evaluación cuidadosa.
Los médicos deben considerar la gravedad de la enfermedad, los riesgos del acondicionamiento, el estado clínico del paciente, la disponibilidad de centros especializados y la relación entre beneficios esperados y posibles complicaciones.
ertex Pharmaceuticals, empresa que recibió la aprobación, afirmó que Casgevy es la primera y única terapia genética aprobada para tratar niños desde los 2 años con enfermedad de células falciformes severa o talasemia beta dependiente de transfusiones.
La compañía indicó que la ampliación podría permitir que más pacientes pediátricos sean evaluados para un tratamiento diseñado para abordar la causa biológica subyacente de estas enfermedades.
La aprobación también refleja la velocidad con la que avanza la medicina genética.
Hace pocos años, terapias basadas en edición genética eran principalmente una promesa experimental.
Ahora comienzan a llegar a grupos pediátricos más amplios, aunque todavía bajo condiciones clínicas altamente controladas.
Desafío siguiente será el acceso
Las terapias génicas suelen requerir centros especializados, equipos multidisciplinarios, fabricación personalizada, tiempo de espera, cobertura financiera y seguimiento prolongado.
Para muchas familias, recibir un tratamiento de este tipo puede implicar traslados, hospitalizaciones y una coordinación médica compleja.
La expansión de la indicación no significa que todos los niños de 2 años o más con estas enfermedades recibirán Casgevy.
Significa que la FDA permite su uso en esa población si cumplen los criterios clínicos y si el equipo médico considera que el tratamiento es apropiado.
También será necesario continuar vigilando la seguridad a largo plazo.
Las terapias de edición genética pueden ofrecer beneficios duraderos, pero su seguimiento requiere años para evaluar estabilidad del efecto, complicaciones tardías y posibles riesgos asociados al proceso de edición o al acondicionamiento.
La decisión de la FDA es relevante porque amplía una opción terapéutica para enfermedades hereditarias que pueden provocar dolor, dependencia transfusional, daño orgánico y reducción de la calidad de vida desde edades tempranas.
En ese contexto, la posibilidad de intervenir antes puede cambiar el curso de la enfermedad para algunos pacientes.
Pero también obliga a comunicar con precisión.
Casgevy no es una pastilla ni una inyección común.
Es una terapia personalizada, compleja, de alto costo y con riesgos significativos, indicada para pacientes seleccionados.
La aprobación abre una puerta para niños más pequeños con enfermedad de células falciformes o talasemia beta dependiente de transfusiones.
El reto ahora será que esa puerta pueda traducirse en acceso real, seguimiento seguro y resultados sostenidos para las familias que más lo necesitan.



