SANTO DOMINGO.— El padre del joven Gustavo Adolfo III Mejía-Ricart Risk rechazó este jueves que la agresión que sufrió su hijo la madrugada del sábado 12 de septiembre, en el lobby de la torre donde reside en el sector Serrallés, estuviera relacionada con asuntos personales, económicos o con su profesión.
Gustavo Mejía-Ricart aseguró que el hecho fue producto de un atraco al azar y descartó que existiera alguna otra motivación detrás de la agresión.
“Eso fue lo que pasó, fue un atraco al azar. Fue algo totalmente random”, sostuvo al ser entrevistado por periodistas en el Palacio de Justicia de Ciudad Nueva.
“Eso le pudo haber pasado a cualquiera de todos los muchachos que parquean autos en el parque de ahí, de la intersección”, agregó.
Adolfo III Mejía-Ricart Risk fue perseguido por su agresor hasta el interior del edificio donde reside, circunstancia que había generado especulaciones sobre las posibles motivaciones del ataque.
El padre del joven indicó que el caso podría incluir varias agravantes contempladas en el nuevo Código Penal, entre ellas la nocturnidad, el uso de pasamontañas y arma blanca, la introducción a domicilio, el intento de homicidio y el intento de robo.
“Hay muchas agravantes que, obviamente, con la suma de penas, nosotros vamos a tratar de conseguir la mayoría de la pena”, declaró.
Las declaraciones fueron ofrecidas previo a la audiencia para conocer la medida de coerción contra el imputado Johnny González, de 42 años, a quien se acusa de la agresión.
La audiencia fue aplazada para el martes, a fin de que los abogados de la defensa presenten sus presupuestos.
De acuerdo con las autoridades, al detenido le ocuparon un cuchillo, las prendas de vestir que habría utilizado durante el incidente y una motocicleta con dos placas.
El hecho ocurrió la madrugada del sábado 12 de septiembre, luego de que el joven estacionara su vehículo y se dirigiera hacia la torre donde reside.



