SANTO DOMINGO. Adolescentes privados de libertad en República Dominicana permanecen en celdas deterioradas, utilizan recipientes improvisados para hacer sus necesidades fisiológicas y, en algunos casos, pasan más de dos meses aislados de actividades recreativas y sociales, según el Informe de las condiciones de detención y de prisión 2025, de la Oficina Nacional de Defensa Pública.
El documento, publicado en agosto de 2026, también revela deficiencias en la atención de la salud mental de los internos, cuyos familiares deben comprar medicamentos psiquiátricos para garantizar la continuidad de sus tratamientos en el centro de Santiago.
Los hallazgos corresponden a inspecciones realizadas en los centros de Atención Integral para Adolescentes en Conflicto con la Ley Penal (CAIPACLP) Ciudad del Niño, en Santo Domingo, y el establecimiento de esa modalidad ubicado en Santiago.
Más de dos meses aislados
En Ciudad del Niño, los inspectores encontraron celdas con humedad, falta de mantenimiento y servicios sanitarios en condiciones insalubres.
El informe describe baños que consisten en aberturas en el piso y señala que, ante la falta de agua corriente y de sanitarios funcionales, algunos adolescentes deben utilizar recipientes improvisados para sus necesidades fisiológicas.
También se identificaron áreas sin electricidad, abanicos ni iluminación adecuada, así como instalaciones eléctricas improvisadas.
Otra de las situaciones señaladas es el aislamiento prolongado de algunos internos. Según la Defensa Pública, el centro carece de celdas de reflexión adecuadas y utiliza espacios de alojamiento común para mantener separados a determinados adolescentes.
Algunos permanecían más de dos meses sin acceso a actividades recreativas o sociales, una práctica que el organismo considera contraria a los estándares internacionales de protección de menores privados de libertad.
La institución también cuestionó la aplicación de estas medidas sin las garantías correspondientes del debido proceso.
Al momento de la inspección, Ciudad del Niño tenía 90 adolescentes recluidos, pese a contar con capacidad para 150. De esa población, 59 estaban en prisión preventiva, equivalentes al 65.6 %. Además, se registraron 12 adolescentes extranjeros, todos de nacionalidad haitiana.
Aunque no se detectó hacinamiento general, el informe identificó deficiencias en la infraestructura, la atención médica y el acceso a actividades recreativas.
El recinto cuenta con programas educativos de bachillerato y talleres de pintura, electricidad y sastrería, pero la Defensa Pública recomendó rehabilitar las instalaciones destinadas a esas actividades.
Familias deben comprar medicamentos psiquiátricos
En el centro de Santiago, la Defensa Pública constató que la Dirección Nacional de Atención Integral al Adolescente (DINAIA) suministra medicamentos generales, pero no proporciona los tratamientos psiquiátricos que necesitan algunos internos.
Por esa razón, los familiares deben comprarlos y entregarlos al personal del establecimiento para su administración.
El organismo advirtió que esta dependencia económica puede comprometer la continuidad de los tratamientos de adolescentes con trastornos de salud mental.
El centro dispone de una pediatra, dos enfermeras y profesionales de psicología y trabajo social. Sin embargo, el informe señala que no existe suministro institucional de medicamentos psiquiátricos.
Las condiciones de alojamiento también presentan deficiencias. Durante la inspección se encontraron adolescentes durmiendo directamente en el piso, algunos sin camas ni sábanas.
El establecimiento tenía 73 internos y capacidad para 96, pero un módulo completo permanecía fuera de servicio por falta de electricidad e inodoros, lo que provocaba una distribución desigual de los adolescentes en los espacios disponibles.
A esto se suma el abastecimiento deficiente de agua. Las duchas no funcionaban adecuadamente y los internos debían bañarse utilizando cubos.
Alimentos deteriorados y falta de productos básicos
La alimentación figura entre las principales deficiencias detectadas en el centro de Santiago.
De acuerdo con el informe, durante la inspección se encontraron alimentos en condiciones inadecuadas, incluido arroz con coloración amarillenta y mal olor, características que los adolescentes y el personal asociaban con la presencia de plagas.
La Defensa Pública también documentó entregas irregulares de víveres, verduras, carne de pollo y otros productos básicos.
El establecimiento había recibido leche en mal estado y permaneció varios días sin suministro de pan. Además, una partida de harina de maíz llegó deteriorada y no pudo utilizarse.
Los alimentos son suministrados por los Comedores Económicos del Estado.
Pese a estas dificultades, el centro mantiene programas de alfabetización y educación primaria y secundaria, además de formación técnica impartida por el Instituto Nacional de Formación Técnico Profesional (Infotep).
La Defensa Pública recomendó intervenir las instalaciones sanitarias, garantizar el suministro de medicamentos y alimentos en condiciones adecuadas y mejorar los espacios de alojamiento y recreación para los adolescentes privados de libertad.



