El momento más memorable del dominicano Junior Caminero en esta postemporada llegó la noche del lunes con un parabólico jonrón de dos carreras que rebotó en el poste de foul del jardín izquierdo y desató la locura en el Tropicana Field, impulsando a los Rays a la Serie Mundial.
Para Caminero, más vale tarde que nunca. El cañonero de 23 años conectó 42 cuadrangulares durante la temporada regular, una cifra que sólo superaron tres jugadores en todo el béisbol, pero había acumulado 36 visitas al plato sin sacar la bola del parque en esta postemporada antes de su batazo en el séptimo inning del Juego 6 de la Serie de Campeonato de la Liga Americana.
«Todos estábamos esperando ese momento», expresó el cerrador de los Rays, Bryan Baker, después del encuentro.
Octubre tiene una manera muy particular de magnificar las muestras pequeñas. Cuatro días después de un inusual partido en el que se ponchó cuatro veces, Caminero parece estar calentando motores justo a tiempo para el enfrentamiento del Clásico de Otoño contra unos Cerveceros que ganaron 103 juegos. Los Rays necesitarán que su superestrella esté en su mejor nivel.
La irregular postemporada de Caminero ha sido fascinante. También representa una de las historias más importantes de cara a la Serie Mundial. Analicemos los detalles.
¿Cómo le lanzaron los Guardianes a Caminero?
Caminero bateó de 10-3 con dos ponches en la Serie Divisional de la Liga Americana contra los Yankees. Luego, en los primeros cinco juegos de la SCLA frente a los Guardianes, se fue de 20-4 con 11 ponches. El dominicano nunca había acumulado más de ocho ponches en un período de cinco encuentros durante su carrera en Grandes Ligas.
Los Guardianes tenían un plan de ataque muy claro contra los Rays: Rectas, rectas y más rectas. El cuerpo de lanzadores de Cleveland utilizó rectas de cuatro costuras el 37.8% de las veces durante la SCLA, incluyendo un 30.4% de los pitcheos que le hicieron a Caminero.
Esta estrategia tuvo mucho que ver con las fortalezas de los Guardianes. Sólo los Dodgers y los Piratas lanzaron un mayor porcentaje de rectas de cuatro costuras durante la temporada regular. Pero también estuvo estrechamente relacionada con los Rays, cuyos bateadores registraron el promedio ponderado de embasarse esperado (xwOBA) más bajo de cualquier equipo frente a ese tipo de lanzamiento en el 2026.
Un momento, ¿acaso Caminero no batea bien las rectas?
Sí, y ahí es donde la historia comienza a ponerse interesante. Caminero maneja las rectas de cuatro costuras mucho mejor que sus compañeros y que la mayoría de los bateadores de Grandes Ligas.
Esta temporada, Caminero terminó entre los 10 mejores en porcentaje de slugging (.641) y slugging esperado (.652) frente a rectas de cuatro costuras, entre los bateadores con al menos 100 visitas al plato que terminaron con una recta. Ese fue su porcentaje de slugging más alto contra cualquier tipo de lanzamiento.
Parte de la excelencia de Caminero se debe a su swing plano, diseñado prácticamente a la medida para castigar las rectas altas, precisamente el tipo de pitcheo que suele causarles problemas a los bateadores. La combinación de una velocidad de bate de élite y un swing plano y nivelado ayuda a Caminero a mantener el bate en la trayectoria de las rectas elevadas.
Caminero bateó para .368 y registró slugging de .882 frente a rectas altas, definidas aquí como rectas de cuatro costuras ubicadas desde la parte central de la zona de strike hacia arriba. Sólo Ben Rice, de los Yankees, hizo más daño contra esos lanzamientos.
Entonces, ¿qué hizo Cleveland?
Los Guardianes desafiaron a Caminero con rectas altas. Pero realmente muy, muy altas.
Un total de 53 bateadores han visto al menos 25 rectas de cuatro costuras en estos playoffs, y sólo tres han recibido lanzamientos de ese tipo a una altura promedio mayor que Caminero. Esas rectas han llegado más altas que en cualquier mes de su carrera, considerando un mínimo de 25 rectas de cuatro costuras recibidas. Esto ocurrió después de que la altura promedio de las rectas que vio en septiembre fuera la más baja de cualquier mes de su trayectoria.
Durante la temporada regular, los equipos pagaron caro por lanzarle rectas elevadas a Caminero, cuya trayectoria de swing y velocidad de bate lo convierten en un bateador especialmente preparado para manejar ese tipo de pitcheos.
Entonces, ¿por qué funcionó esta estrategia?
Los Guardianes llegaron a la SCLA con un plan evidente: Atacar a Caminero con rectas de alta velocidad en la parte superior de la zona. Las decisiones del dominicano a la hora de hacer swing durante los primeros encuentros de la serie permitieron que Cleveland insistiera en esa estrategia.
A lo largo de los seis juegos, Caminero vio 26 rectas de cuatro costuras fuera de la zona de strike y les hizo swing a 13. Eso representa una tasa de persecución del 50%, la más alta contra rectas de cuatro costuras en un solo mes de su carrera en Grandes Ligas. Además, la altura promedio de esos 13 lanzamientos fuera de la zona que persiguió fue de 3.70 pies sobre el suelo. Es decir, extremadamente alta.
Perseguir un lanzamiento fuera de la zona no necesariamente es algo negativo. Durante la temporada regular, Caminero hizo swing al 30.5% de los pitcheos fuera de la zona de strike, ubicándose en el percentil 44 de MLB. Sin embargo, fue particularmente bueno haciendo contacto con esos lanzamientos, ya fuera para prolongar turnos mediante fouls o incluso para producir batazos contundentes. Sus 17 extrabases conectados contra pitcheos fuera de la zona lo igualaron con Jackson Merrill, de los Padres, como líder de las Grandes Ligas.
En el 2026, Caminero registró una tasa de swings fallidos del 37.5% al perseguir lanzamientos fuera de la zona, es decir, el porcentaje de esos pitcheos a los que les hizo swing sin lograr contacto. Esa cifra lo ubicó en el puesto 85 entre 135 bateadores calificados.
En esta postemporada, su porcentaje de swings fallidos contra lanzamientos fuera de la zona ha aumentado al 53.5%, incluyendo siete swings en blanco entre las 13 rectas de cuatro costuras que persiguió.
Entonces, ¿por qué falló esos lanzamientos?
Las grandes rectas pueden pasar por encima del bate y provocar que el bateador haga swing por debajo de la pelota. Son lanzamientos potentes que mantienen su trayectoria al atravesar la zona de strike, creando la ilusión de que se elevan.
Durante la temporada regular, Caminero pasó el bate por debajo del 50% de las rectas de cuatro costuras que no logró conectar. En la postemporada, ha hecho swing a 24 rectas de ese tipo y su bate ha pasado por debajo de 17 de ellas, para una tasa del 71%. En otras palabras, ya no está logrando mantener el bate en la trayectoria de las rectas altas.
«Todo mi enfoque con el swing consiste en tratar de mantenerlo lo más nivelado posible», explicó Caminero en mayo. «Porque si siento que estoy pasando el bate por debajo de la pelota, simplemente voy a fallar».
Buena parte de esto tiene que ver con los lanzadores de los Guardianes, como señalamos anteriormente. Cinco de los nueve swings de Caminero en los que su bate pasó más por debajo de la pelota ocurrieron frente a rectas de Daniel Espino.
Sólo Tanner Scott, de los Dodgers, ha provocado que los bateadores pasen el bate por debajo de sus rectas con mayor frecuencia que Espino en esta postemporada. Este último lo ha conseguido en el 74% de las ocasiones.
Las mejores rectas del béisbol provocan que los bateadores fallen por debajo de la pelota más del 60% de las veces, y eso fue precisamente lo que consiguió Gavin Williams durante la temporada regular. Williams recurrió constantemente a su recta de cuatro costuras en octubre y también le causó muchos problemas a Caminero.
¿Qué ajustes hizo Caminero?
El plan de ataque de los Guardianes alcanzó su máxima efectividad en el Juego 3 de la SCLA. Caminero se ponchó cuatro veces, incluyendo tres abanicados frente a rectas elevadas que persiguió fuera de la zona de strike.
En los Juegos 4, 5 y 6 de la SCLA, Caminero persiguió un total de cinco rectas fuera de la zona. Hizo contacto con las cinco, incluyendo dos ocasiones con dos strikes. Las tres pelotas que puso en juego en esas situaciones registraron velocidades de salida de al menos 106 millas por hora. Como referencia, un batazo se considera conectado con fuerza cuando alcanza una velocidad de salida de 95 mph.
Uno de esos contactos fue el tipo de batazo que casi siempre termina en jonrón. Otro fue un doble productor que les dio a los Rays una ventaja crucial en el Juego 4.
La solución de Caminero pareció consistir en adelantarse considerablemente a esos lanzamientos. Su doble para tomar la delantera en el Juego 4 frente a Espino presentó una trayectoria de swing de 19 grados, extremadamente plana, y una impresionante velocidad de bate de 81.8 mph.
Además, hizo contacto con la pelota 16 pulgadas por delante del plato, lo que le permitió halarla con fuerza por la raya del jardín izquierdo.
¿Cómo podrían lanzarle los Cerveceros a Caminero?
Por si quedaba alguna duda, Caminero les recordó a todos la noche del lunes que todavía puede castigar a los lanzadores de élite como los mejores bateadores del béisbol.
Su trascendental cuadrangular llegó ante un splitter al primer pitcheo del cerrador de los Guardianes, Cade Smith, quien había lanzado 880 splitters en su carrera sin permitir un jonrón hasta que Caminero mandó el número 881 por encima de la cerca.
No hace falta decir que los Cerveceros tendrán mucho cuidado. Han tenido tiempo de sobra para diseñar un plan de ataque, y probablemente no será exactamente igual al de Cleveland.
Aunque los Cerveceros dependieron considerablemente de las rectas tradicionales durante la temporada regular, ningún equipo ha lanzado menos rectas de cuatro costuras en esta postemporada.
Milwaukee ha utilizado ese pitcheo el 24.1% de las veces y ha conseguido apenas 10 ponches con rectas de cuatro costuras, después de establecer un récord de ponches con ese lanzamiento por parte de una rotación abridora en la era del seguimiento de pitcheos.
El lanzador que claramente encaja en el perfil de los poderosos serpentineros de Cleveland, con rectas eléctricas, es Jacob Misiorowski.
Sin embargo, la recta de «The Miz» ha sido más vulnerable durante los playoffs, generando una discreta tasa de swings fallidos del 16.1% con su recta de cuatro costuras. Como analizó David Adler, de MLB.com, los bateadores derechos no están pasando el bate por debajo de su recta con tanta frecuencia en esta postemporada.
Aun así, tratándose de un lanzador que utiliza más rectas de cuatro costuras que cualquier otro abridor, es de esperar que Misiorowski ataque a Caminero con lanzamientos de alta velocidad en la parte superior de la zona.
La estrategia que emplearán los demás brazos importantes de Milwaukee no está tan clara. Abner Uribe y Aaron Ashby lanzan rectas de dos costuras. Trevor Megill posee una recta de cuatro costuras de élite que genera la ilusión de elevarse, pero suele lanzarla por el centro de la zona, desafiando a los bateadores a reaccionar a tiempo.
Logan Henderson, el probable abridor de los Cerveceros para el Juego 2, cuenta con una buena recta, pero tiene un cambio de velocidad todavía mejor.
Esa podría ser otra manera de atacar a Caminero, especialmente porque Henderson no teme utilizar ese lanzamiento contra bateadores de su misma mano.
Caminero no registró un valor de carreras negativo frente a ningún tipo de lanzamiento durante la temporada regular, pero tampoco acumuló valor de carreras contra los cambios de velocidad. Su porcentaje de slugging de .328 frente a ese pitcheo fue el más bajo que registró contra cualquier tipo de lanzamiento.
Sabemos que Caminero es un bateador de élite y también ha demostrado que puede realizar ajustes en medio de una serie, una prueba importante que debe superar en su primera experiencia prolongada en el béisbol de postemporada.
Los turnos de Caminero podrían determinar el rumbo de la Serie Mundial, y eso convierte este duelo de estrategias entre el bateador y los lanzadores en una batalla fascinante.



