SANTO DOMINGO.-La Dirección General de Servicios Penitenciarios y Correccionales (DGSPC) anunció este viernes que mantendrá una ofensiva contra las estructuras de corrupción que operan dentro del sistema penitenciario, con acciones dirigidas tanto contra personas privadas de libertad como contra familiares y personal penitenciario involucrado en actividades ilícitas.
La institución sostuvo que los recientes acontecimientos registrados en distintos centros penitenciarios, entre ellos requisas, motines e incidentes de resistencia, evidencian la lucha que mantiene contra la corrupción carcelaria, que calificó como un fenómeno históricamente estructural.
“Esta batalla no se ganará en un día”, afirmó la DGSPC en un comunicado, en el que aseguró que continuará enfrentando estas estructuras de manera abierta y con acciones que incluyen allanamientos, decomiso de sustancias y otros objetos ilícitos, nuevos cargos penales y solicitudes de condenas adicionales.
La institución también advirtió que continuará sometiendo a la justicia a familiares de internos que intenten introducir drogas u otros objetos prohibidos a los centros penitenciarios o que actúen como intermediarios para transmitir órdenes relacionadas con hechos violentos o actividades delictivas.
Más de medio centenar de empleados desvinculados o sometidos
Como parte de las medidas para depurar el sistema, la DGSPC informó que durante el primer semestre de este año las exclusiones de nómina, sometimientos a la justicia y apresamientos de personal penitenciario señalado por corrupción superaron el medio centenar.
La institución indicó que durante el segundo semestre continuará con el proceso de depuración y seguimiento al comportamiento del personal, con el propósito de “sanear la institución, área por área y centro por centro”.
La ofensiva también contempla medidas administrativas y disciplinarias internas contra el personal que sea detectado incurriendo en prácticas contrarias a sus funciones.
“No puede haber presos dando órdenes”
La DGSPC sostuvo que el fortalecimiento de la autoridad dentro de los centros es necesario para avanzar en los programas de educación y trabajo dirigidos a la población penitenciaria, que considera fundamentales para procurar la rehabilitación de las personas privadas de libertad.
En ese sentido, estableció que estos objetivos solo podrán alcanzarse cuando las autoridades legítimas ejerzan el control de cada centro penitenciario.
“No puede haber ni aceptaremos presos dando órdenes a directores o a comandantes”, enfatizó la institución.
La Dirección General de Servicios Penitenciarios y Correccionales aseguró que las estructuras encubiertas de corrupción continuarán siendo desmontadas y que los disturbios que sean organizados por estas serán enfrentados por las autoridades.
Asimismo, señaló que los participantes y cómplices serán sometidos a las acciones administrativas y judiciales que correspondan.
La institución reiteró que el proceso de depuración continuará como parte de las medidas para recuperar el control de los centros penitenciarios y garantizar que estos sean administrados por sus autoridades legítimas.



