SANTO DOMINGO.- La Sociedad Dominicana de Pediatría, la Sociedad Dominicana de Medicina Perinatal y la Sociedad Dominicana de Neonatología emitieron un comunicado conjunto ante la preocupación generada por los recientes fallecimientos de recién nacidos en el Hospital Universitario Maternidad Nuestra Señora de la Altagracia.
Las entidades expresaron solidaridad con las familias afectadas y respaldaron que el proceso investigativo continúe con “rigor técnico, transparencia, objetividad y apego a la evidencia”, con el propósito de determinar los factores clínicos y epidemiológicos involucrados.
Las sociedades sostienen que la pérdida de vidas neonatales debe interpretarse como una señal para revisar y fortalecer las capacidades del sistema de salud, y plantean pasar de respuestas centradas únicamente en la contingencia hacia una estrategia sistémica y permanente.
Entre sus propuestas figuran la creación de mesas técnicas de trabajo estables y de comisiones independientes que contribuyan al análisis de la situación.
El pronunciamiento también reclama garantizar el abastecimiento de insumos críticos y el uso de medicamentos científicamente validados, además de ofrecer la participación técnica de las propias sociedades especializadas para identificar fallas y contribuir a reducir la mortalidad neonatal intrahospitalaria.
Las organizaciones valoraron las medidas aplicadas por el Servicio Nacional de Salud y el hospital, entre ellas la vigilancia epidemiológica y microbiológica, aislamiento y cohortización de pacientes, reforzamiento de la higiene de manos, limpieza ambiental, manejo de dispositivos invasivos y optimización del uso de antimicrobianos.
El comunicado se produce después de que el SNS informara 17 defunciones neonatales entre el 1 y el 24 de agosto de 2026 en la Maternidad La Altagracia.
Según el reporte oficial difundido públicamente, tres de los recién nacidos fallecidos presentaron aislamiento de microorganismos multirresistentes y eran pacientes muy prematuros; las otras 14 defunciones fueron asociadas principalmente con cuadros de alta complejidad, como prematuridad extrema, anomalías congénitas, cardiopatías y otras condiciones graves. Por esa razón, no es preciso atribuir las 17 muertes a una infección bacteriana.
Las tres sociedades advierten además que, aunque la situación se considera actualmente controlada y bajo vigilancia activa, esto no debe entenderse como el cierre epidemiológico definitivo del evento.
Recomiendan mantener una vigilancia estricta y continua, verificar que no aparezcan nuevos casos, garantizar el mantenimiento de equipos, contar con personal de enfermería capacitado en neonatología y reforzar los protocolos de prevención de infecciones y parto pretérmino.
El documento concluye reiterando la disposición de las organizaciones a colaborar con las autoridades para consolidar una atención neonatal basada en evidencia, seguridad, transparencia y mejora continua.
Pediatras, perinatólogos y neonatólogos respaldan que se investiguen con rigor las recientes muertes de recién nacidos en la Maternidad Nuestra Señora de la Altagracia y reclaman medidas estructurales para mejorar la seguridad neonatal



