SANTO DOMINGO.– La Fiscalía de San Cristóbal solicitó este jueves un año de prisión como medida preventiva contra los propietarios de la empresa Vidal Plast, lugar señalado como el epicentro de la explosión que dejó al menos 34 muertos y más de 50 heridos en San Cristóbal.
La prisión preventiva le será impuesta a Edward Vidal su esposa Maribel Sandoval y su hija Carolina Vidal, ejecutivos de la empresa ubicada en el antiguo edificio del desaparecido mercadito de la calle Padre Ayala.
Para Maribel Sandoval le fue solicitado el pago de fianza y presentación periódica al igual que para su hija Carolina Vidal.
Se recuerda que el Cuerpo de Bomberos de San Cristóbal reveló el martes que en el área donde ocurrió la explosión que dejó decenas de fallecidos y heridos, el pasado 14 de agosto, específicamente en la calle Padre Ayala casi esquina Jacinto J. Penado, donde operaba la empresa Vidal Plast, se encontraron elementos que apuntan a la emanación de gases combustibles que se pueden generar por el calentamiento de dichos materiales, los cuales pueden provocar un incendio o una explosión como la sucedida.
Mediante un informe preliminar, la comisión evaluadora dio a conocer que en el área donde la empresa almacenaba y realizaba reciclaje de plásticos, se encontraron que gases como metano y etileno, que pudo generar el calentamiento de dichos materiales, los cuales al estar encerrados y no poder ventilar pudieron generar el siniestro.
La citada comisión, que estuvo conformada por su dirección de Control de Armas y Materiales Peligrosos SCAMP (Ministerio de Defensa), el Cuerpo de Bomberos de San Cristóbal, Departamento Siniestros y Explosivos de la Policía Nacional, Dirección Central de Investigaciones Criminales y El Centro de Operaciones de Emergencia (COE), reveló los resultados tras una jornada de revisión de videos, entrevistas, testimonios, análisis de la atmósfera con detectores de gases, recopilación de muestras y verificación de las áreas afectadas.
Asimismo, detalla el documento que, “los patrones de afectación de la estructura, el recorrido de los materiales destrozados y esparcidos, la intersección de las líneas perpendiculares de las ondas expansivas, la trayectoria de los fragmentos de los materiales en las diferentes direcciones, evidencian que el epicentro de la explosión lo ubican en la calle Padre Ayala casi esquina Jacinto J. Penado. Lo anterior es corroborado por las imágenes de varios videos que hemos recopilados y analizados en la comisión investigadora”.
“Se generó una explosión la cual fue seguida por varias deflagraciones generadoras de ondas expansivas que afectaron las edificaciones y vehículos del entorno, generando también gran cantidad de energía calorífica (calor) que alcanzo las propiedades que resultaron incendiadas. Lo anterior indica claramente la gran cantidad de gases combustibles que estaban acumulados en dicho lugar”, agrega el informe.
De igual manera, indica que los monitores de atmósfera (detectores de gases) utilizados post evento no detectaron la presencia de gases inflamables de ninguna índole, esto es normal ya que los mismos son consumidos por el propio fuego desapareciendo su rastro.
En los resultados de la investigación destacaron que en el mes de marzo de este mismo año en el citado local se generó un siniestro (generación de vapores) el cual según indica el informe, quedó registrado en los libros del cuerpo de bomberos, les fue reportado el hallazgo de un producto llamado Peróxido Orgánico 5,2. “Este producto según la guía de respuesta en caso de emergencia 2020, requiere almacenamiento a temperatura menor a 20 grados Celsius. Además, este producto tiene reactividad a la humedad, a los cambios de temperaturas y a las chispas. Este producto puede ser Inflamable, explosivo y puede provocar deflagraciones”.
Informaron que en ese entonces les indicaron a los propietarios que debían retirar el mismo, debido a que no podían estar almacenados en un lugar y condiciones.
La investigación concluyó que “Este evento tiene toda la característica de una explosión y deflagración de llamas, estos generaron ondas expansivas hacia los laterales y hacia el techo de la estructura, esparciendo partículas incendiadas hacia los edificios contiguos, estos edificios recibieron dichos impactos y de inmediato fueron afectados y generando los incidentes que provocaron las víctimas y los incendios en los locales siniestrados”.
“El lugar de la explosión fue destruido totalmente cayendo el techo y los muros sobre los depósitos de plásticos almacenados, este lugar se incendió por la misma explosión y por el plástico almacenado. Los demás edificios incendiados se generaron por la onda expansiva y luego por los materiales inflamables que contenían”, apunta.



