LA HABANA. La directora de la Oficina Regional de la Unesco en La Habana, Anne Lemaistre, alertó este viernes que la crisis energética que atraviesa Cuba está afectando seriamente el sistema educativo y podría comprometer el futuro de toda una generación de estudiantes.
En un comunicado difundido a través de redes sociales, Lemaistre afirmó que los problemas de suministro eléctrico dificultan la asistencia de docentes y alumnos a las aulas, limitan el aprendizaje y afectan la vida social de los jóvenes.
“La educación en Cuba está en riesgo debido a la actual crisis energética. Esto dificulta que docentes y estudiantes asistan a clases, aprendan eficazmente y disfruten de una vida social normal con sus amigos”, expresó.
La representante de la Unesco advirtió que esta situación “pone en peligro el futuro de toda una generación, con consecuencias a largo plazo”, y consideró que ese porvenir debe ser protegido.
Cuba enfrenta una profunda crisis energética desde 2024, situación que se ha agravado este año debido a las dificultades para acceder a combustibles. Como consecuencia, amplias zonas del país registran apagones prolongados que, en algunos casos, se extienden por más de 24 horas consecutivas.
Las interrupciones eléctricas han impactado diversos sectores de la economía y han obligado a las autoridades a implementar medidas de contingencia, incluyendo la modalidad semipresencial en algunos niveles educativos.
En ese contexto, la ministra de Educación cubana, Naima Trujillo, informó que el Gobierno decidió adelantar en 15 días el cierre del año escolar.
Según explicó en la televisión estatal, el proceso se desarrollará de forma gradual entre el 15 y el 30 de junio debido a la falta de combustible y las limitaciones logísticas que enfrenta el país.
Asimismo, las autoridades de Educación Superior anunciaron que el actual curso universitario concluirá a principios de julio para la mayoría de las carreras y adelantaron que no se realizarán los tradicionales exámenes de ingreso a las universidades.
En sustitución de esas pruebas, las plazas serán asignadas tomando en cuenta el índice académico acumulado por los estudiantes, una medida que ya había sido adelantada por el Ministerio de Educación Superior.
La situación refleja el impacto que la crisis energética continúa teniendo sobre sectores esenciales de la sociedad cubana, particularmente en el ámbito educativo.



