LA ROMANA.- Central Romana Corporation rechazó las acusaciones contenidas en un nuevo informe de Corporate Accountability Lab (CAL) que denuncia presuntas prácticas laborales abusivas en sus campos de caña de azúcar en República Dominicana y sostiene que la empresa mantiene condiciones de trabajo contrarias a estándares internacionales.
La compañía, principal productor de azúcar del país, calificó el documento, titulado Bitter Empire, como «plagado de inexactitudes y falsedades», según una respuesta ofrecida por su portavoz, Jorge A. Sturla Ferrer, a The New York Times.
Sturla Ferrer sostuvo además que presentar las acusaciones contenidas en el informe como hechos constituye una actuación de carácter «difamatorio».
El vocero aseguró que Central Romana continúa introduciendo mejoras en las condiciones laborales y de vida de sus empleados y sus dependientes, y afirmó que la empresa mantiene su compromiso con el bienestar de sus trabajadores, en cumplimiento de las leyes dominicanas y de las normas internacionales.
Denuncia el informe
El estudio de CAL recoge testimonios de trabajadores que denuncian bajos salarios, dificultades para acceder a beneficios de jubilación, deterioro de viviendas, condiciones insalubres, intimidación y obstáculos para la organización sindical.
El documento plantea además que los trabajadores haitianos y dominicanos de ascendencia haitiana se encuentran en una situación de particular vulnerabilidad dentro del sector azucarero.
CAL alega que esas condiciones forman parte de problemas estructurales que, a su juicio, persisten en las operaciones de Central Romana.
La Casa Blanca remitió a la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos (CBP) las preguntas formuladas por el periódico estadounidense sobre el tema, mientras que la agencia no respondió a sus solicitudes de comentarios.
En noviembre de 2022, durante la administración de Joe Biden, el CBP emitió una orden para detener en sus puertos los embarques de azúcar y derivados producidos por Central Romana por acusaciones similares.
Sin embargo, el Central Romana demostró que había presentado ante las autoridades norteamericanas informaciones elaboradas por terceros y evidencias sobre las mejoras realizadas en las condiciones laborales, por tal razón, en 2025 las sanciones fueron levantadas.
El informe cuestiona además el contexto político en torno a esa modificación y menciona las relaciones de la familia Fanjul, vinculada a Central Romana, con sectores políticos estadounidenses y sus contribuciones a actividades relacionadas con Trump.
Sanciones levantadas en 2025
En marzo de 2025, bajo la administración de Donald Trump, la CBP levantó la restricción y permitió el ingreso del azúcar de producción dominicana.
El presidente Luis Abinader calificó entonces la decisión como una «buena noticia» para el sector azucarero dominicano.
«Después de más de dos años, Central Romana va a poder exportar como siempre lo ha hecho», declaró el mandatario.
Dos meses después del levantamiento de la sanción, Central Romana realizó su primer embarque de azúcar hacia Estados Unidos.
En mayo de 2025 la compañía exportó 9,560 toneladas, según informó posteriormente la empresa a Diario Libre.
Fue el único cargamento enviado por Central Romana dentro de esa cuota anual, debido a que para entonces ya se había completado la distribución correspondiente al mercado estadounidense.
Antes de la sanción, Central Romana tenía una posición dominante dentro de las cuotas preferenciales de exportación de azúcar dominicano.
En 2022 controlaba aproximadamente el 65 % de la cuota destinada a Estados Unidos y otros mercados preferenciales.
Durante el período en que permaneció fuera del mercado estadounidense esa participación fue redistribuida.
Para la zafra 2024-2025, el Ingenio Colón recibió el 70.10 % de la cuota, equivalente a unas 132,729 toneladas métricas, mientras que el Ingenio Barahona obtuvo el restante 29.90 %.
Mercado de casi US$189 millones
El regreso de Central Romana se produjo en un momento de crecimiento de las exportaciones dominicanas de azúcar y confiterías.
En 2024, esas ventas alcanzaron los US$188.7 millones, un aumento de 22.7 % respecto de los US$153.7 millones registrados en 2023, de acuerdo con datos de la Dirección General de Aduanas.
Central Romana concluyó posteriormente la zafra 2024-2025 con una producción de 306,904 toneladas cortas de azúcar, luego de moler 3.2 millones de toneladas cortas de caña.
La producción de azúcar refino aumentó 14 % frente a la zafra anterior y superó las 180,000 toneladas.



