Los mejores equipos a lo largo de 162 partidos y los clubes a los que nadie quiere enfrentar en octubre no son necesariamente los mismos.
La temporada regular y la postemporada recompensan distintas cosas.
A lo largo de seis meses, el béisbol es una prueba de habilidad y profundidad. Los eslabones más débiles eventualmente quedan al descubierto. Un equipo puede sobrevivir por un tiempo con una rotación corta, interrogantes en el relevo medio o un par de posiciones con bateo débil, pero es mucho más difícil ocultar esas debilidades durante seis meses.
Octubre es diferente.
Hay menos encuentros y más días de descanso. La urgencia es mayor. Los equipos concentran el trabajo entre sus mejores lanzadores y alineaciones. Los dirigentes pueden acortar los partidos con sus mejores relevistas. Y un solo bateador superestrella o un as puede tener una influencia desproporcionada en una serie corta.
La variabilidad también importa. Un cuarto bate puede irse de 20-2 en abril y la temporada sigue su curso. Si batea de 20-2 en octubre, la temporada podría terminarse.
«Dar miedo» no es necesariamente lo mismo que ser «el mejor». Se trata de la concentración de talento, la capacidad de tapar debilidades, quién está alcanzando su máximo nivel en el momento ideal y la cantidad de maneras en que un equipo puede inclinar una serie corta rápidamente.
Se inició con un marco de referencia simple: ¿Qué equipos pueden acortar una serie con dos o tres abridores dominantes? ¿Cuáles tienen un bullpen capaz de prácticamente sentenciar un juego después de cinco o seis entradas? ¿Qué alineaciones tienen suficiente trueno para evitar tener que hilar tres o cuatro hits contra un pitcheo élite? ¿Qué equipos tienen alineaciones más profundas para desgastar a los oponentes?
¿Quiénes son los equipos a los que nadie quiere ver en octubre?
La potencia concentrada: Los Dodgers
El club de Los Ángeles es la respuesta evidente.
Claro, tienen algunas interrogantes de salud con Blake Snell y Shohei Ohtani. Sí, el puertorriqueño Edwin Díaz no ha sido la pieza para las últimas entradas que esperaban en el bullpen. Y sí, el slugging colectivo del equipo ha visto un descenso dos dígitos con respecto a cada uno de los últimos dos años. Pero siguen siendo un gran favorito para conquistar la Serie Mundial al que nadie quiere enfrentar.
Una rotación encabezada por Snell, Tarik Skubal, Yoshinobu Yamamoto y Tyler Glasnow es lo mejor que se puede pedir, y están respaldados por una alineación que, aunque va llegando a mayor edad, todavía se ubica como una de las mejores del juego. El mercado y los modelos todavía creen que son el equipo a vencer; FanGraphs les da un 29.3% de probabilidades de ganar el título.
El equipo sin debilidades: Cerveceros
Mientras que los Dodgers son los favoritos, se puede argumentar que los Cerveceros son el rival más temible para octubre.
La escuadra de Milwaukee y no Los Ángeles, encabezan las Grandes Ligas en diferencial de carreras.
Y tras un inicio complicado, los Cerveceros tienen marca de 82-44 desde el 1ro de mayo — cinco juegos mejor que los Rays, el equipo que le sigue. Han estado por encima del promedio en cada mes desde abril.
Lo aterrador de Milwaukee es que no hay una manera evidente de atacarlos.
Tienen al lanzador más dominante del juego este año en Jacob Misiorowski, quien, a diferencia de su año de novato, no ha dado señales de frenarse. Misiorowski se mantiene dominante en la segunda mitad con una marca de 29% de K-BB. Su elevada velocidad se ha mantenido firme. Y casi tan difícil de batear en la segunda mitad es Logan Henderson, quien lleva efectividad de 2.22, limita a sus oponentes a promedio de .171 y cuenta con un 26.9% de K-BB desde la pausa por el Juego de Estrellas.
Sacar al abridor tampoco hace la vida más fácil. El cuerpo de relevistas de los Cerveceros se ubica cuarto en efectividad (3.41) y tercero en fWAR (6.6) entre los 30 equipos.
Respaldando a esos brazos hay una defensa excelente.
Y aunque los Cerveceros carecen de un trueno élite, hilan buenos turnos, con siete bateadores calificados de Milwaukee registrando OPS+ de 100 o mejor, solo por debajo de los Dodgers (ocho) en el panorama proyectado de postemporada. Los Filis, en comparación, tienen dos.
También van en la dirección correcta. Los Cerveceros tienen marca de 17-9 en los últimos 30 días, empatados con el segundo mejor récord del béisbol.
FanGraphs le otorga a Milwaukee la segunda mejor probabilidad de título detrás de los Dodgers (13.9%). Es un equipo armado para la temporada regular y para octubre.
Bueno, esos son los obvios contendientes. ¿Qué hay de otros clubes?
El (posible) ganador divisional de bajo perfil: Guardianes
Tras lo que parecía una temporada perdida hace solo unas semanas, el equipo de Cleveland está a punto de asegurar la clasificación — y posiblemente un pase directo a la siguiente ronda — en una Liga Americana extremadamente para cualquiera.
Los Guardianes fueron uno de los equipos que verdaderamente ganaron la Fecha Límite de Cambios. Esos refuerzos, junto a un giro de bateadores que cayeron en baches en la primera mitad como Steven Kwan, levantaron a una ofensiva que no despegaba. Se ubican octavos en las Mayores en anotadas desde el 1ro de agosto (216 antes de la jornada del martes).
¿Una ventaja para octubre menos evidente? Cleveland encabeza todo el béisbol en el porcentaje de visitas al plato en las que disfruta de la ventaja de tiempo de juego compartido, con un 77%, en comparación con el promedio de la liga de 58.3%. En una serie de cinco o siete partidos contra un piloto que intenta optimizar cada duelo, eso puede volverse determinante.
Y lo que verdaderamente hace peligroso a este equipo es el grupo de pitcheo.
Los Guardianes son uno de tres equipos proyectados a clasificar que cuentan con dos lanzadores ubicados entre los 10 mejores en fWAR en la segunda mitad de la campaña (los Dodgers son otro, junto a los Filis).
Gavin Williams y Parker Messick se han afianzado como abridores de primera línea este año. Tanner Bibee es un sólido Nro. 3. Aunque el relevo medio ha perjudicado al club durante toda la temporada, la posibilidad de mover a un abridor al grupo de relevistas debería armar un mejor puente hacia el cerrador Cade Smith.
La mayoría de los equipos que pasan gran parte de la temporada cerca de los .500 no cuentan con esta clase de pitcheo estelar élite.
Cleveland también está encendido, empatado con la segunda mejor foja (17-9) en la Gran Carpa durante el último mes — empatado con los Dodgers, Cerveceros, Bravos y Padres — antes de la jornada del martes. Solo los Rays (19-8) son mejor, pero el club de Tampa Bay no tiene la profundidad en la parte alta de la rotación que tienen los Guardianes.
Tal como está el panorama de la postemporada antes de la acción del martes, los Guardianes enfrentarían al ganador entre los Medias Blancas (diferencial de carreras de +42) o los Rangers (diferencial de carreras de -34) en la SDLA, con los clubes del Este compitiendo del otro lado del cuadro. Ese es un camino extremadamente favorable para un equipo con un potencial sorprendente.
La estructura inusual: Cachorros
El equipo del Norte de Chicago es quizás el más extraño de esta lista porque su caso para la postemporada está armado sobre la idea de que una alineación y una defensa élite pueden abrumar la calidad y concentración del pitcheo de octubre.
Los Cachorros encabezan las Mayores en anotadas (835), cuadrangulares (217) y wRC+ (115) en la temporada, y — a pesar de la condición incierta del antesalista Alex Bregman — están mejorando.
En la segunda mitad han registrado wRC+ de 125, un 25% mejor que el promedio de la liga, y se han combinado para wRC+ de 134 durante el último mes. Esa es una cifra increíble.
También son una excepción en el otro aspecto del juego, siendo un equipo élite a la defensa, encabezando las Grandes Ligas tanto en Carreras Salvadas a la Defensa (DRS) como en Outs por Encima del Promedio (OAA).
Los Dodgers del 2018 son una comparación interesante. Encabezaron la Liga Nacional con wRC+ de 111, incluyendo una marca de 134 en los últimos 30 días de la campaña — justo como estos encendidos Cachorros. También eran un equipo élite a la defensa sin una rotación estelar.
Esos Dodgers ganaron una cifra relativamente modesta de 92 juegos en la temporada regular, pero llegaron a la Serie Mundial. Quizás Chicago también pueda hacerlo. Aunque contar con un as facilita la vida, existen diferentes caminos por octubre.
El que llama la atención entre los Comodines: Padres
Los que creen en el momento oportuno y el impulso, deben creer en los Frailes.
Durante gran parte de la temporada han sido un equipo desconcertante, al igual que el rostro de su franquicia, el dominicano Fernando Tatis Jr.
Recuerde que Tatis Jr. no se voló la cerca sino hasta el 30 de mayo, pero ha pega 24 bambinazos desde el comienzo de junio y 10 durante el último mes. Se ubica octavo en las Grandes Ligas con wRC+ de 150 desde el inicio de junio.
Tatis no es la única estrella de San Diego que está jugando su mejor béisbol cuando más importa: Jackson Merrill encabeza al club con wRC+ de 162 durante el último mes. Ty France ha igualado esa cifra.
Durante el último mes, los Padres son terceros en el béisbol con wRC+ de 118.
Además, el pitcheo se ha vuelto más interesante — más profundo y sano — exactamente en el momento ideal.
Nick Pivetta regresó de su larga ausencia para registrar efectividad de 1.93 a lo largo de tres aperturas en septiembre.
Michael King ha superado sus métricas periféricas para conseguir 12 victorias con efectividad de 3.03. Robbie Ray, adquirido en la Fecha Límite de Cambios, les otorga otra alternativa veterana.
También tienen una gran ventaja para la postemporada: Si logran entregarle una ventaja al bullpen, hay que apagar las luces con el cubano Adrián Morejón y Mason Miller cerrando los partidos.
Los Frailes son dueños de los últimos innings, y en ningún momento importa eso más que en octubre.



