LOS ÁNGELES – “Estoy cerca”.
Fueron las palabras de Shohei Ohtani a su manager Dave Roberts, cuando aumentaba la posibilidad de ser sentado en medio de los problemas que estaba teniendo al bate.
Resulta que la superestrella de los Dodgers estaba en lo cierto, y así lo demostró en el Juego 4 de la Serie de Campeonato de la Liga Nacional el jueves, conectando un jonrón de tres carreras en el segundo inning del encuentro, para tomar ventaja de 4-0 y darle una bocanada de oxígeno a un equipo al borde de la eliminación.
Kyle Tucker inició el segundo tramo con un hit. El dominicano Teóscar Hernández le siguió con un imparable, para dejar hombres en primera y tercera. El manager luego hizo una movida agresiva al sacar al venezolano Miguel Rojas por Max Muncy, quien se ponchó, elevando la tensión en el estadio.
Luego el cubano Andy Pagés respondió con un imparable productor de la primera carrera del compromiso, y después de que el boricua Enrique «Kike» Hernández fallara con una línea al centro, llegó Ohtani.
En busca de un momento grande para salir del bache y motivar al clubhouse de los Dodgers, Ohtani conectó una recta cortada de Dustin May para un enorme bambinazo de tres carreras, con Hernández y Pagés en base. La bola salió de su bate a 113.1 millas por hora y recorrió 428 pies.
Es el cuarto batazo con más fuerza que conecta Ohtani en el 2026.
Inició la jornada del miércoles con tres batazos de 113 millas o más en la campaña, pero junto con un sencillo en el Juego 3 y este cuadrangular, ya suma dos conexiones de este estilo en dos días, después de no registrar ni una sola desde el 20 de junio.
Además, de esta manera terminó una sequía de 115 veces al bate sin cuadrangular, que se remontaba al 18 de agosto.
Ahora, Ohtani suma 66 jonrones de 113 mph o más desde el 2021, incluyendo los playoffs, lo que lo coloca con una ventaja de 23 sobre cualquier otro jugador en MLB, según datos proporcionados por Sarah Langs.



