SANTO DOMINGO.- Para el jurista Eduardo Jorge Pratts en la escogencia de los miembros que conformarán la Suprema Corte de Justicia (SCJ) para el próximo período, habrá una combinación de permanencia de la memoria histórica, donde se ha seleccionado a un presidente de la comunidad jurídica externa.
“Ahora, lo importante es la designación de la cabeza de la SCJ, porque se requiere emprender un conjunto de reformas y estoy convencido de que un juez de carrera, por la composición endogámica de verse el ombligo, no es lo ideal para impulsarlas”, dijo.
El abogado y escritor entiende que es importante refrescar la SCJ con un juez que venga de la profesión privada, que no sea ni del Ministerio Público ni de la carrera judicial, es decir, que quien presida la SJC sea de la práctica privada, tenga una visión gerencial y política sobre lo que debe ser ese conjunto de reformas.
«Fíjense que la primera ola de reformas fue encabezada por un juez designado, Jorge Subero Isa, 47 años, que había sido juez suplente en la Junta Central Electoral y llegó a ocupar por unos meses la presidencia de la JCE, o sea, un hombre cuyos vínculos políticos y de amistad en ese momento eran con el líder del Partido Reformista Social Cristiano y, además, un hombre que había desarrollado toda una trayectoria docente como profesor en la UMPHU y en UNIBE”, citó a modo de ejemplo.
Prosiguió destacando que Subero Isa en esos momentos se destacaba por ser un abogado litigante en el mundo de la responsabilidad civil y de los seguros con aportes doctrinarios: “Y ese jurista fue, el que durante 14 años condujo la gran ola de reformas”.
Eduardo Jorge Pratts reiteró que cree que lo ideal para la SCJ es seguir el modelo Subero Isa, eligiendo como presidente de la SCJ un hombre de la práctica privada, con visión gerencial, con gran apoyo político, con gran apoyo de la sociedad civil, con gran respeto de los abogados, que esté abierto a escuchar y que no esté casado con los intereses corporativos.
“Lo importante es que venga con esa visión fresca porque la matrícula del 75 % ya le garantiza a los jueces de carrera una participación… ¡y estamos hablando de la presidencia!, enfatizó.
Critica método de evaluación para la SCJ
Sobre la forma en cómo se conforma la SCJ, Eduardo Jorge Pratts señaló que como no se aceptó la inamovilidad de por vida se fueron al modelo de evaluación, el cual calificó de perverso y vicioso.
Criticó el hecho de “obligar a los jueces a ponchar tarjetas” con la metodología de selección actual, calificándolo de abusivo y sugiriendo que lo ideal sería establecer periodos más o menos largos que no coincidan con los ciclos electorales: de 9,11,13 o máximo 15 años, “porque sencillamente cada mayoría política tiene la oportunidad de designar a la persona que entienda que represente sus intereses”.
«Balaguer, que no era amigo del Poder Judicial, tuvo a Néstor Contin Aybar como presidente de la SCJ; también tuvo a Ruiz Tejada que fue un gran jurista, incluso sin carrera judicial aquí hubo jueces como Miriam German Brito que hicieron carrera en los 12 años. Estamos hablando de un hombre que transformó la justicia en la cenicienta de los poderes y, definitivamente, hemos avanzado en la justicia, pero necesitamos un nuevo liderazgo”, manifestó.
El derecho del presidente en la selección de la nueva SCJ
El jurista Eduardo Jorge Pratts sostuvo que pretender que el presidente Luis Abinader designe a un enemigo o alguien ajeno a sus ideales para dirigir la SCJ es someterlo a un chantaje: “Es un abuso porque no se le puede privar del derecho a dejar su impronta en el Poder Judicial”.
Manifestó que lo que haga quien preside el CNM tendrá un costo político, porque hay un convencimiento de que él tiene que ejercer su liderazgo: “La misma oposición no se contradice con eso, siempre y cuando sea un candidato idóneo”, dijo.
¿Qué esperar de la evaluación de los miembros actuales?
Sobre qué esperar sobre la evaluación que realiza actualmente el CNM a los 7 actuales jueces de la SCJ para decidir sobre su permanencia o no, Eduardo Jorge Pratts señaló ciertamente es una evaluación política y que siempre ha sido así.
“Estamos en un órgano constitucional de naturaleza política para la designación de los miembros de las altas cortes, ahora, en lo político no hay nada malo, no es que la designación y evaluación va a ser de sinvergüenzas, NO, es que es una evaluación y designación política”, reiteró el jurista durante su participación este jueves en el programa Hoy Mismo.



