SANTO DOMINGO.- La investigación sobre la muerte de Andy Louissaint, de 47 años, apunta preliminarmente a que el ciudadano estadounidense de origen haitiano habría sido asesinado en el Distrito Nacional y posteriormente trasladado hasta Herrera, donde su cadáver fue ocultado dentro de una estructura de concreto en un negocio de pacas.
La información fue ofrecida por la Policía Nacional, que indicó que, debido a estos hallazgos, el caso pasó de ser investigado como una desaparición a la jurisdicción de Homicidios del Distrito Nacional, aunque el cuerpo fue encontrado en Santo Domingo Oeste.
Por el hecho fueron detenidos José Antonio Martínez Joseph, de 41 años, y Juan Gabriel Marte Ramírez, de 26, mediante la orden de arresto número 0148-SEPTIEMBRE-2026.
De acuerdo con la versión ofrecida por las autoridades, Martínez Joseph habría admitido durante los interrogatorios que ocasionó una herida con un arma blanca a Louissaint. No obstante, la Policía no ha establecido que esa lesión haya sido la causa de muerte.
Ese aspecto deberá ser determinado mediante la autopsia practicada por el Instituto Nacional de Ciencias Forenses (Inacif).
Había sido reportado como desaparecido
Louissaint salió el jueves 10 de septiembre del apartamento donde se hospedaba para reunirse con una persona de apellido Martínez.
Antes de salir, comunicó a un familiar que se dirigiría a una plaza comercial para sostener el encuentro. Sin embargo, no regresó.
Su desaparición fue reportada formalmente el sábado 12 de septiembre, por lo que agentes del Departamento Operativo II de Investigación y Búsqueda de Personas Desaparecidas iniciaron las pesquisas.
La Policía no ha establecido públicamente si la persona de apellido Martínez con la que Louissaint dijo que se reuniría era José Antonio Martínez Joseph, uno de los dos hombres posteriormente detenidos.
Cadáver estaba oculto bajo una escalera
Las investigaciones condujeron hasta el establecimiento Martínez Fashion Import, ubicado en la calle México número 213, en el sector Buenos Aires de Herrera.
El cadáver fue encontrado el lunes 14 de septiembre, debajo de una escalera, dentro de una estructura que había sido cubierta con concreto y empañetada.
La Policía había descrito el cuerpo como prácticamente sellado con concreto y material de construcción.
Además de los dos detenidos, las autoridades recuperaron seis teléfonos celulares, algunos de ellos pertenecientes a la víctima, así como tres vehículos que ahora forman parte de las evidencias bajo análisis.
Los aparatos electrónicos serán sometidos a peritajes para determinar posibles comunicaciones y movimientos relacionados con el caso.
Hasta el momento, la Policía y el Ministerio Público no han confirmado oficialmente el móvil del homicidio.
También han circulado versiones sobre una posible deuda económica, pero esta información no ha sido validada por las autoridades, por lo que no puede establecerse como causa del crimen.
El vocero de la Policía Nacional, Diego Pesqueira, explicó que los detenidos han ofrecido versiones sobre lo ocurrido, pero que estas deberán ser contrastadas con las evidencias recopiladas durante la investigación.
La autopsia deberá establecer la causa y el mecanismo de la muerte, mientras los investigadores buscan determinar dónde ocurrió exactamente el homicidio, cómo fue trasladado el cuerpo hasta Herrera y cuál fue la participación de cada uno de los detenidos.
Martínez Joseph y Marte Ramírez permanecen bajo control del Ministerio Público y conservan su presunción de inocencia hasta que una decisión judicial determine lo contrario.



