Por novena ocasión en la historia nadie fue seleccionado para entrar al Salón de la Fama de Cooperstown como miembro de la Clase 2021. El lanzador estadounidense Curt Schilling fue quien más cerca quedó de entrar al obtener el 71.1% de los votos necesarios (el mínimo es 75 por ciento) para alcanzar la inmortalidad.
Tres peloteros dominicanos se encontraban en la boleta de 2021 para las votaciones, pero uno de ellos no regresará para el 2022.
Sammy Sosa, alcanzó importantes récords dentro de los bateadores latinos, pero no pudo entrar en su noveno intento al Salón de la Fama, al alcanzar solo el 17 por ciento de los votos, el 2022 será su último año de elegibilidad a través de la boleta de votaciones hacia Cooperstown.
Sosa jugó 2354 partidos durante su carrera de 18 temporadas en las Grandes Ligas. Disparó 2408 imparables, de los cuales 609 fueron cuadrangulares, remolcó 1667 carreras y anotó en 1475 ocasiones. A pesar de sus logros las acusaciones de uso de sustancias para mejorar el rendimiento, se ha convertido en una sombra para sus aspiraciones a la inmortalidad.
Entre los dominicanos Manny Ramírez fue quien más votos obtuvo, llegando a 28.2 por ciento.
Manny es uno de los 27 bateadores de la historia que han logrado superar la barrera de 500 cuadrangulares, al alcanzar 555 en su carrera, sumado a 1831 carreras impulsadas y 1544 anotadas, mientras tuvo un promedio de bateo de .312.
El próximo año será su número seis en la boleta. Se recuerda que Ramírez fue suspendido en dos ocasiones por uso de sustancias para mejorar el rendimiento.
Aramis Ramírez, no volverá para la próxima boleta, al no obtener el porcentaje necesario para mantenerse dentro de la misma, solo obtuvo un voto para el Salón de la Fama en su primer año dentro de la boleta, equivalente a un uno por ciento.
A pesar de una carrera de 18 temporadas en la que disputó 2194 partidos, disparó 2303 hits (386 de ellos fueron cuadrangulares) y tuvo un promedio de bateo de por vida (AVG) fue de .283, con 1417 carreras remolcadas, los votantes no lo entendieron como merecedor de los honores que supone pertenecer a Cooperstown.


