BELO HORIZONTE, Brasil. Un albañil brasileño de 49 años viajó más de 2,000 kilómetros con la esperanza de comenzar una vida en pareja, pero descubrió al llegar a su destino que la mujer de la que se había enamorado a través de las redes sociales era un avatar generado con inteligencia artificial.
Edimar Rocha Martins salió de Imperatriz, en el estado de Maranhão, rumbo a Belo Horizonte, tras más de 36 horas de viaje en autobús, motivado por una promesa de matrimonio y estabilidad económica que le habría hecho una supuesta mujer identificada en internet como Jessica Oliveira o Jessica Fazendeira.
Según la información difundida sobre el caso, el perfil acumulaba más de 300,000 seguidores en plataformas como Facebook y Kwai. En sus publicaciones, la figura presentaba una imagen y una voz realistas, y afirmaba ser una mujer divorciada que poseía una finca en el interior del estado de Minas Gerais y buscaba una pareja para compartir su vida.
Martins, quien había perdido a su madre y atravesaba un período de soledad, vendió sus pertenencias para emprender el viaje. De acuerdo con el relato, no sospechó del engaño porque durante sus interacciones no le solicitaron dinero.
Al llegar a Belo Horizonte el domingo 11 de octubre, intentó localizar a la mujer mostrando sus fotografías a transeúntes y buscando ayuda en emisoras de radio locales. Fue entonces cuando le explicaron que las imágenes y los videos correspondían a un avatar hiperrealista creado mediante inteligencia artificial, utilizado para promocionar productos en línea y generar interacciones en redes sociales.
Sin recursos para regresar a su ciudad, el hombre recibió asistencia social de las autoridades municipales de Belo Horizonte para obtener alimentos y un boleto de transporte.
El caso pone de relieve los riesgos de los perfiles digitales creados con inteligencia artificial que imitan la apariencia y la voz humanas, y que pueden generar vínculos emocionales con personas que desconocen que están interactuando con una identidad ficticia.



