TORONTO, Canadá.- En un partido que se fue a 11 entradas, los Dodgers de Los Ángeles se proclamaron campeones de la Serie Mundial por segundo año consecutivo al vencer 5-4 a los Azulejos de Toronto en el séptimo partido de la Serie Mundial 2025.

Es la primera vez que un equipo repite como campeón de la MLB desde que los Yankees de Nueva York ganaran la Serie Mundial en 1999 y 2000.
Un jonrón de solitario del receptor Will Smith al relevista de los Blue Jays, Shane Bieber, terminó siendo la carrera que definió el encuentro.
Yoshinobu Yamamoto entró a relevar en el noveno y tiró 2.2 IP permitiendo solo un hit para anotarse la victoria y ser elegido el MVP de la serie. Shane Bieber lanzó una entrada y cargó con la derrota.
El partido se fue a entradas extras luego de que en la parte alta del noveno episodio, y con Toronto ganando 4-3 a dos outs de conquistar el campeonato, el intermedista angelino Miguel Rojas le pegó un jonrón solitario al relevista Jeff Hoffman para empatar las acciones a cuatro vueltas.
En la conclusión de la entrada, los Azulejos llenaron las bases con un out, y los Dodgers subieron a la lomita a Yoshinobu Yamamoto quien puso a dos hombres fuera. El inning se cerró con una gran atrapada de Andy Pages en la zona de seguridad del jardín central en un batazo de Ernie Clement.
Max Scherzer abrió por Toronto y lanzó 4.1 IP, 4 H, 1 CL, 1 BB, 3 P Shohei Ohtani inició por los Dodgers, pero fue bateado libremente al permitir cinco hits y tres carreras en 2.1 entradas lanzadas, en las que además dio dos boletos y ponchó a tres.
Por los Azulejos, Vladimir Guerrero Jr. terminó el partido de 5-1, con una anotada y una base por bolas. Teoscar Hernández se fue de 3-0 con una remolcada.
Los Dodgers son bicampeones, gracias tanto a Smith, quien dio el primer jonrón en extrainnings en un juego de ganar o irse a casa en la Serie Mundial, como al venezolano Miguel Rojas,quien empató las acciones con su batazo en el 9no, cuadrangulares heroicos prácticamente al mismo punto donde Joe Carter alguna vez le dio el título de Toronto.
Y también gracias al incansable Yoshinobu Yamamoto, el JMV de la Serie Mundial, quien vino a relevar sin días de descanso y dejó varado al corredor del empate en tercera en la parte baja del 11mo.
El mexicano Alejandro Kirk bateó un rodado para doble play, que los Dodgers concretaron para poner fin al juego antes de reunirse en una pila cerca del montículo para una merecida celebración al concluir un épico Clásico Otoñal.
“Hombre, este es un grupo especial de muchachos”, dijo Smith. “Simplemente nunca nos rendimos, seguimos luchando, lanzando con todas nuestras fuerzas, bateando, tomando grandes turnos, y finalmente dimos el golpe. Hermano, esa fue una pelea de siete juegos: ese es un equipo realmente bueno de los Azulejos de Toronto. Oh, hermano. Simplemente estoy emocionado. No hay nada mejor que esto”.
Los Azulejos estuvieron muy cerca de ganar su

primer título desde que Carter y compañía lo ganaron todo en 1992 y 1993, pero en cambio fueron los Dodgers el primer club en las Grandes Ligas en defender con éxito el título desde los Yankees de 1998-2000.
El bambinazo de Rojas para empatar el la pizarra ante el cerrador de Toronto, Jeff Hoffman, en el inicio del noveno acto convirtió este en apenas el sexto Juego 7 en la historia –y el primero desde el clásico entre Cachorros y Cleveland en 2016– en irse a entradas extras. Fue un final apropiado para una Serie Mundial en la que estos dos equipos se habían agotado en los 18 episodios en el Juego 3.
El duelo final fue el béisbol en su máxima expresión, dos equipos igualados que recorrieron toda la distancia en la Serie Mundial y en el Juego 7 también para determinar el campeón.
Los Dodgers, favoritos al comenzar la serie, terminaron teniendo que sacar todos los recursos –y todos los abridores– para derribar a un duro equipo de Toronto que estuvo a solo dos outs de la gloria.
El cuadrangular de tres carreras de Bo Bichette ante Shohei Ohtani en el tercero hizo vibrar el Rogers Centre, y Ernie Clement se deslizó en el home con una valiosa carrera de seguro en el sexto inning tras un doble del venezolano Andrés Giménez, solo dos entradas después de que las tensiones se dispararan y los dugouts y bullpens se vaciaran cuando Giménez fue golpeado por un lanzamiento.
Los Dodgers, sin embargo, encontraron las respuestas en los innings finales y en el extrainnings.
Este Juego 7 enfrentó a dos futuros miembros de Cooperstown comprometidos el uno con el otro: Ohtani lanzando con poco descanso, después de, ya saben, también ser bateador designado la noche anterior, y Max Scherzer, a sus 41 años, convirtiéndose en el abridor de más edad en la historia de un Juego 7.



